INTERNACIONALES
23 de junio de 2026
Francia: una ola de calor deja al menos 40 muertos
Las temperaturas superan los 40 grados en varios países europeos y ya provocaron decenas de víctimas. En Francia, la mayoría de los fallecidos murieron ahogados mientras intentaban escapar del calor extremo en ríos, lagos y zonas no habilitadas para bañarse.
Europa atraviesa una de las olas de calor más intensas de los últimos años, con temperaturas extremas que afectan a gran parte del continente y generan consecuencias cada vez más preocupantes. Francia se convirtió en uno de los países más golpeados por el fenómeno, donde al menos 40 personas murieron ahogadas desde el 18 de junio mientras buscaban alivio en ríos, canales y otros espejos de agua no habilitados para el baño.
Las autoridades francesas informaron que la mayoría de las víctimas eran jóvenes. El primer ministro, Sébastien Lecornu, calificó la situación como una "tragedia preocupante" y encabezó una reunión de emergencia para coordinar medidas ante un episodio climático que definió como de intensidad excepcional.
El calor también batió récords históricos. Según el servicio meteorológico Météo-France, el país registró su jornada más cálida desde que existen mediciones, con temperaturas que alcanzaron los 44,3 grados centígrados en algunas regiones. Además, más de la mitad del territorio permanece bajo alerta roja por calor extremo.
La situación obligó a adoptar medidas extraordinarias. Miles de escuelas modificaron horarios o suspendieron actividades, mientras que sitios turísticos emblemáticos como la Torre Eiffel y el Museo del Louvre redujeron su funcionamiento debido a las altas temperaturas. También se registraron complicaciones en el transporte ferroviario y en distintos servicios públicos.
La ola de calor se extiende además a España, Italia, Alemania, Bélgica, Suiza y Reino Unido, donde se mantienen alertas meteorológicas por temperaturas récord y riesgos asociados a incendios forestales, problemas sanitarios y sobrecarga de infraestructura. Expertos advierten que estos eventos extremos son cada vez más frecuentes e intensos debido al avance del cambio climático.
Mientras las autoridades continúan reforzando las recomendaciones de prevención, la emergencia climática vuelve a encender las alarmas en Europa sobre la necesidad de adaptar ciudades, servicios y sistemas de salud frente a fenómenos meteorológicos cada vez más severos.

