ESPECTÃCULOS
21 de mayo de 2026
Actores argentinos lanzan una campaña para exigirle al Estado la regulación urgente de la Inteligencia Artificial
Encabezada por Ricardo Darín, la iniciativa de la Asociación Argentina de Actores busca proteger la identidad, la voz y los derechos laborales de los artistas frente a la reproducción indiscriminada de sus réplicas digitales.
La Asociación Argentina de Actores y Actrices lanzó una fuerte campaña de concientización a través de las redes sociales para exigirle formalmente al Estado la creación de un marco regulatorio claro sobre el uso de la Inteligencia Artificial en el ámbito audiovisual.
La iniciativa busca contrarrestar la utilización indiscriminada de herramientas tecnológicas que permiten clonar de forma exacta imágenes, expresiones y voces, una preocupante problemática que vulnera la propiedad intelectual, precariza las condiciones de trabajo y amenaza de forma directa los derechos laborales de los intérpretes locales.
El reclamo se visibilizó en todo el país a través de una serie de videos institucionales protagonizados en una primera etapa por figuras de gran renombre como Ricardo Darín, Gustavo Garzón, Marina Bellati y Diego Gentile, a quienes se sumarán otros artistas en los próximos días.
En las piezas audiovisuales, los actores interpelan directamente al público y exponen cómo sus identidades pueden ser replicadas digitalmente sin su consentimiento. El objetivo central de la organización gremial es sentar una postura firme y defender el uso ético de la tecnología, argumentando que el avance de la IA no puede justificar el robo de identidad ni el engaño a los espectadores.
Para frenar este vacío legal que afecta a la industria, el sindicato de actores ya se encuentra trabajando en Buenos Aires en conjunto con diversas asociaciones del sector audiovisual para impulsar proyectos de ley y convenios colectivos similares a los que ya se debaten o aplican a nivel mundial.
Durante los clips, los artistas enfatizaron que sus voces y rostros son sus herramientas cotidianas de trabajo y que la audiencia tiene el derecho fundamental de saber si lo que ve en pantalla es una actuación real o una manipulación informática de su imagen.

