Miércoles 7 de Enero de 2026

Hoy es Miércoles 7 de Enero de 2026 y son las 05:34 - Te contamos todo lo que necesitas saber

  • 27.3º

NACIONALES

4 de enero de 2026

Advierten que si el INDEC no corrige cuestiones técnicas, su credibilidad se irá desgastando

Así lo precisó el director del Observatorio de Deuda Social de la UCA, Agustín Salvia, quien considera que la baja de la pobreza está sobreestimada, aunque destaca el cuerpo técnico del INDEC. Advierte por la legitimidad del organismo a largo plazo si no realiza cambios en la metodología de medición.

Para Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), "la pobreza en la argentina bajó, pero el consumo reacciona lentamente y cada vez se crea más empleo informal".

Para el investigador UBA-CONICET, el dato esconde un problema estructural más profundo: “Hay una caída estadística de la pobreza, pero una capacidad de consumo de los hogares que sigue estancada”. A su vez, advierte que el país parece haberse “cristalizado en un 30% de pobreza estructural”, sostenida por trabajo precario y asistencia pública, y alerta que sin creación masiva de empleo formal “no hay forma de romper ese techo, aun con inflación baja y equilibrio fiscal”.

Sostuvo además que "creo que la política de liberalización de precios, el ajuste y el equilibrio macroeconómico que alcanzó el Gobierno durante 2024 tuvieron como contracara un efecto de crisis social muy importante. Desde ese punto de vista, diría que lo peor ya pasó y que ese momento crítico fue el primer semestre de 2024".

Sin embargo, "la fuerte recuperación que se observó en el segundo semestre de ese año se estanca a comienzos de 2025. Lo que termina generándose, desde el punto de vista económico y ocupacional, es una situación de estancamiento laboral que no crea empleo formal y que incrementa la necesidad de autogenerar empleos informales, más precarios".

En ese contexto, el investigador dijo que "la pobreza cayó en relación con lo que ocurría en 2024, y también por debajo de los niveles de 2023. Esa mejora se explica por la caída de la inflación y una recuperación parcial de las remuneraciones y de los ingresos de los hogares. No obstante, creo que esa baja está, en algún sentido, sobreestimada, ya que las estadísticas oficiales siguen mostrando una reducción de la pobreza, incluso al tercer trimestre de este año continúan reflejando esa tendencia, aunque a un ritmo mucho menor, yo diría que hoy el proceso está relativamente estancado, con niveles que rondan el 29% o 30%".

"El segundo semestre de 2025 fue de estancamiento en términos de capacidad de consumo para los sectores medios bajos y los sectores populares. Es decir, los sectores más pobres pudieron verse ayudados por la asistencia económica de los programas sociales, pero los sectores que están alrededor de la línea de pobreza -tanto por encima como por debajo-no han logrado recomponer su capacidad de consumo corriente", reflexionó.

Mencionó además que "uno podría decir, bueno, hubo cierta recuperación de los ingresos. Sí, pero esa recuperación se volcó casi íntegramente a cubrir gastos fijos como gas, luz, agua, transporte, comunicaciones" y remarcó que "si bien los alimentos vienen bajando -y bajaron de forma importante- y eso permitió recuperar algo de capacidad de consumo alimentario, no ocurrió lo mismo con el ahorro ni con la inversión en educación, salud o hábitos de recreación".

"La percepción sobre lo ocurrido en 2025 es que la pobreza estadística baja -por distintos factores que, si querés, podemos analizar-, pero la capacidad de consumo de los hogares, que en definitiva es lo que esa pobreza intenta medir, se mantiene estancada luego de la fuerte caída que tuvo en 2024", subrayó.

Salvia ilustró que "en términos reales, estamos en niveles similares a los de la pospandemia, 2021–2022. Creo que no es menor haber llegado a esos niveles, porque se sostienen en un contexto de inflación baja y equilibrio fiscal, y el costo social adicional ha sido relativamente bajo. Ahora bien, eso no significa que estemos en el mejor de los mundos".

"Ahí aparece un problema clave, que es que la información sobre salarios no registrados proviene de la Encuesta Permanente de Hogares. No son datos de registro administrativo. Y este punto es central para entender por qué sostengo que la caída de la pobreza está, en parte, sobreestimada", manifestó y añadió que "hay factores como que el INDEC, a través de la Encuesta Permanente de Hogares, hoy está captando mejor los ingresos laborales y no laborales que antes de la crisis, después podemos discutir por qué: si la gente declara más, si el instrumento mejoró, si hay cambios metodológicos. El punto es que el INDEC no ha sido del todo claro en explicar por qué, pero lo cierto es que hoy capta más ingresos".

Asimismo resaltó que "estamos hablando de datos de registro, donde hay poco margen para distorsiones o manipulaciones. Y esos datos muestran que los ingresos crecen a un ritmo menor que el que surge de la Encuesta Permanente de Hogares, tanto en ingresos laborales como no laborales. Para el caso de los informales, directamente no tenemos un dato de registro contra el cual comparar".

"El aumento que muestra la encuesta es muy alto: estamos hablando de incrementos del 25% al 30% respecto de 2023, incluso ganándole a la inflación. Es mucho. Es más, te diría, una verdadera revolución salarial. Y por eso cuesta pensar que ese aumento refleje plenamente lo que está ocurriendo en términos reales en la economía cotidiana de los hogares", cerró.



COMPARTIR:

Comentarios