NACIONALES
19 de septiembre de 2026
Más de 57.000 empresas tienen pagos irregulares y crece la presión sobre la cadena de pagos
El dato surge de un informe de Fidelitas. La cantidad de compañías en situación irregular aumentó 18,7% entre enero y julio y casi el 12% de las empresas activas del país registra dificultades de pago.
La morosidad empresarial continúa en aumento en Argentina. Según el último informe del Sistema de Evaluación de Riesgo Financiero (SERF) de Fidelitas, en julio había 57.045 empresas con pagos irregulares, casi el 12% de las aproximadamente 480.000 compañías activas del país.
El número representa un incremento del 18,7% respecto de enero de 2026 y una suba interanual del 56,5% frente a julio del año pasado.
El deterioro también se reflejó en el índice SERF, que en agosto se ubicó en 38,3 puntos, 6,9 unidades por debajo de los 45,2 registrados en julio. De acuerdo con la clasificación utilizada por Fidelitas, el indicador pasó de “Señales Mixtas” a “Riesgo Elevado”.
Comercio y servicios concentran la mayor parte de los casos
Los sectores de Servicios y Comercio reúnen el 71,9% de las empresas con pagos irregulares.
En julio, el relevamiento registró:
25.308 empresas de servicios.
15.718 compañías comerciales.
5.273 firmas agropecuarias.
5.080 empresas manufactureras.
4.759 constructoras.
En términos interanuales, las mayores subas se produjeron en Comercio, con 78%; Manufactura, con 76,3%; y Agropecuario, con 65,6%.
Los cheques rechazados también aumentan
La situación de las empresas se suma a una cadena de pagos cada vez más tensionada. Según el informe, los cheques rechazados rondan los 80.000 por mes.
Durante los primeros ocho meses de 2026, el volumen acumulado de rechazos alcanzó un nivel equivalente al registrado durante todo 2025.
El fenómeno puede extenderse entre empresas cuando una compañía demora sus obligaciones y termina trasladando las dificultades a proveedores y otras firmas que dependen de esos pagos.
La industria también muestra señales de deterioro
El escenario financiero coincide con una caída de la actividad manufacturera. La producción industrial retrocedió 4,9% interanual en julio y acumuló una baja del 2,6% entre enero y julio.
En la comparación con junio, el descenso fue del 5%, una vez descontados los factores estacionales. Además, 12 de las 16 divisiones manufactureras registraron bajas interanuales.
Entre los sectores más afectados aparecen bienes durables y de capital. La producción de maquinaria y equipo cayó 26,7%, mientras que otros equipos, aparatos e instrumentos retrocedieron 31,4%.
Crédito y liquidez, entre las principales dificultades
El informe de Fidelitas también señala problemas vinculados con el acceso al financiamiento. El Índice de Riesgo Crediticio cayó a 17,8 puntos, mientras la mora continúa elevada.
Para las empresas, el escenario implica mayores dificultades para sostener el capital de trabajo y afrontar sus compromisos financieros.
Desde Fidelitas señalaron que la estabilización de algunas variables macroeconómicas todavía no se traduce en una mejora generalizada de las condiciones en las que operan las empresas.
En este contexto, la combinación de morosidad, cheques rechazados, menor actividad industrial y dificultades de acceso al crédito mantiene bajo presión a la cadena de pagos y plantea un escenario de mayor exigencia para las compañías durante los próximos meses.
