NACIONALES
1 de julio de 2026
Argentina atravesará jornadas con temperaturas bajo cero
La ola de frío polar que afecta a la Argentina continuará siendo el fenómeno meteorológico dominante y mantendrá temperaturas excepcionalmente bajas sobre gran parte del territorio nacional al menos hasta el comienzo de la próxima semana.
Según publicó la Agencia Noticias Argentinas, las proyecciones del modelo meteorológico ECMWF, marcan la persistencia de una masa de aire de origen antártico que seguirá provocando un ambiente muy frío, con temperaturas entre 6 °C y 10 °C por debajo de los valores normales para los primeros días de julio en varias provincias.
Esta situación favorecerá la continuidad de heladas fuertes e incluso muy fuertes, especialmente durante las madrugadas y primeras horas de la mañana, informó el sitio especializado Meteored. Las proyecciones muestran que las anomalías térmicas negativas abarcarán una extensa franja del país, desde el norte de la Patagonia hasta el norte argentino.
Entre las provincias donde se esperan los mayores desvíos respecto de los valores normales aparecen: Buenos Aires; Córdoba; Santa Fe; Entre Ríos; San Luis; La Rioja; Santiago del Estero; Tucumán; Chaco; Formosa y Corrientes.
En todas estas regiones las temperaturas podrán ubicarse hasta 10 °C por debajo del promedio climático, consolidando una de las irrupciones de aire polar más intensas del invierno. Mientras tanto, la Patagonia, que ya viene registrando temperaturas extremadamente bajas desde hace varios días, continuará bajo condiciones de intenso frío.
¿Hasta cuándo durará la ola polar?
Los pronósticos indican que el núcleo del aire frío permanecerá prácticamente estacionario sobre gran parte del país hasta los primeros días de la próxima semana. Esto significa que cada amanecer seguirá presentando temperaturas mínimas muy bajas, favorecidas por la combinación de cielos despejados y vientos débiles, condiciones ideales para la formación de heladas generalizadas.
Recién hacia la próxima semana podrían comenzar a observarse señales de un lento ascenso térmico, aunque por el momento no se prevén cambios significativos en el patrón meteorológico.
