INTERNACIONALES
21 de junio de 2026
Colombia: De la Espriella quedó al borde de la victoria
Con más del 94% de las mesas escrutadas, Abelardo de la Espriella se imponía por una diferencia mínima sobre Gustavo Bolívar en un balotaje marcado por la polarización y una participación masiva. La definición mantenía en vilo al país ante uno de los resultados más ajustados de los últimos años.
Colombia vivió una de las elecciones más reñidas de su historia reciente. Con el 94,58% de las mesas escrutadas, el candidato Abelardo de la Espriella obtenía el 50,38% de los votos frente al 49,61% alcanzado por Gustavo Bolívar, en una diferencia mínima que mantuvo la incertidumbre durante gran parte de la jornada electoral.
La segunda vuelta presidencial estuvo atravesada por una fuerte polarización política y una intensa movilización ciudadana. Millones de colombianos acudieron a las urnas para definir quién sucederá al actual gobierno, en una contienda que enfrentó dos proyectos de país claramente diferenciados.
De la Espriella, abogado y figura pública con una fuerte presencia mediática, logró consolidar una base electoral amplia en distintos sectores del país y llegó al balotaje con un discurso centrado en la seguridad, la recuperación económica y el fortalecimiento institucional. Durante la campaña buscó captar a los votantes independientes y a quienes reclamaban un cambio de rumbo en la gestión nacional.
Por su parte, Gustavo Bolívar, referente del progresismo colombiano y cercano al presidente Gustavo Petro, apostó por la continuidad de varias políticas impulsadas por el actual gobierno, poniendo el foco en la justicia social, la ampliación de derechos y la profundización de reformas estructurales.
A medida que avanzó el escrutinio, la diferencia entre ambos candidatos se mantuvo dentro de márgenes muy estrechos, reflejando la fuerte división del electorado. Los resultados parciales mostraron una competencia voto a voto, con cambios permanentes en la tendencia durante las primeras horas del conteo.
El ajustado resultado también puso el foco en la importancia del voto de los colombianos residentes en el exterior y en las regiones donde aún restaban contabilizar mesas. Por esa razón, las autoridades electorales insistieron en la necesidad de esperar el escrutinio definitivo antes de proclamar oficialmente al ganador.
Mientras tanto, los comandos de campaña de ambos candidatos siguieron de cerca la evolución del conteo. En diferentes ciudades del país, simpatizantes de uno y otro espacio se congregaron para seguir una jornada que podría marcar un nuevo rumbo político para Colombia.
La expectativa ahora se concentra en la finalización del escrutinio oficial y en la posterior proclamación del presidente electo, quien tendrá la responsabilidad de gobernar un país atravesado por importantes desafíos económicos, sociales y de seguridad, además de la necesidad de construir consensos en un escenario político profundamente dividido.

