INTERNACIONALES
16 de junio de 2026
Bolivia: más de 5.000 camioneros llevan semanas varados sin comida ni agua
La crisis social y política en Bolivia agrava una emergencia humanitaria en las rutas. Miles de transportistas permanecen atrapados por los bloqueos, enfrentando bajas temperaturas, falta de alimentos, medicamentos y dificultades para acceder a asistencia.
La crisis provocada por los bloqueos de rutas en Bolivia alcanzó un nivel crítico. Más de 5.000 camioneros permanecen varados en distintos puntos del país desde hace varias semanas, sin acceso regular a alimentos, agua potable ni medicamentos, mientras crece la preocupación por las consecuencias humanitarias del conflicto.
Los cortes de carretera comenzaron a principios de mayo en el marco de protestas impulsadas por distintos sectores sociales y sindicales que reclaman la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Desde entonces, decenas de rutas estratégicas permanecen interrumpidas, afectando el transporte de personas, combustibles, alimentos y mercaderías.
Uno de los escenarios más complejos se registra en la zona de Sayari, sobre la ruta que conecta Cochabamba con Oruro. Allí, cientos de choferes soportan temperaturas bajo cero a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar. Muchos sobreviven gracias a ollas populares improvisadas y al consumo de agua hervida obtenida de arroyos cercanos.
La situación también afecta a transportistas extranjeros. Camioneros paraguayos denunciaron que llevan más de un mes atrapados en diferentes corredores viales y que los intentos por establecer corredores humanitarios no lograron concretarse debido a la continuidad de las protestas.
Ante la gravedad del escenario, organismos como la Defensoría del Pueblo, la Cruz Roja y Cáritas comenzaron a coordinar el envío de ayuda humanitaria para asistir a los transportistas más afectados. Sin embargo, las dificultades para acceder a las zonas bloqueadas complican las tareas de asistencia.
La crisis ya dejó consecuencias fatales. En los últimos días se reportó la muerte de dos conductores que permanecían atrapados por los bloqueos, un hecho que profundizó el reclamo de los transportistas y puso en evidencia el impacto humano de un conflicto que mantiene paralizado gran parte del país.
Mientras continúan las negociaciones para intentar destrabar la situación, Bolivia enfrenta problemas de abastecimiento de alimentos, combustibles y medicamentos, en una crisis que amenaza con agravarse si no se restablece la circulación en las principales rutas nacionales.
