ESPECTÃCULOS
2 de mayo de 2026
Ricardo Arjona desató la euforia en Buenos Aires: show total y 14 noches agotadas en el Movistar Arena
El artista guatemalteco inauguró su gira “Lo que el Seco no dijo” en Argentina con un espectáculo imponente. Hubo clásicos, emoción y una conexión total con el público.
El cantautor Ricardo Arjona hizo vibrar a miles de fanáticos en su primera noche en el Movistar Arena, donde inició su residencia en Argentina con localidades completamente agotadas y una seguidilla de funciones que prometen repetir el éxito.
El artista abrió el show con “Grites”, en un arranque potente donde el público se convirtió en protagonista: las fanáticas corearon cada palabra con una intensidad que por momentos superó la voz del propio Arjona, generando un clima de comunión total.
La gira “Lo que el Seco no dijo”, considerada la producción más ambiciosa de su carrera, presenta una puesta en escena innovadora, con un despliegue técnico y artístico que eleva la experiencia del concierto a un nuevo nivel. Luces, narrativa y música se combinan en un formato que refuerza el sello distintivo del artista.
Durante la noche, Arjona también apeló a la emoción con relatos personales. Compartió una historia familiar ambientada en Cádiz, donde su abuelo emigró hacia Guatemala y construyó una nueva vida. Ese recorrido, cargado de sacrificio y sueños truncos, sirvió como puente para conectar con el público desde un lugar íntimo.
El repertorio incluyó clásicos infaltables como “Historia de un taxi” y “El problema”, que desataron la ovación del público, junto a temas más recientes como “Morir por vivir” y “70%”, que aportaron frescura y una estética sonora renovada.
El tour tuvo su puntapié inicial en el Allstate Arena de Chicago con entradas agotadas, marcando el comienzo de una gira internacional con más de 35 fechas en Estados Unidos y Puerto Rico.
Con producción de Fénix Entertainment, el paso de Arjona por Buenos Aires se convirtió en un fenómeno: las entradas para sus 14 presentaciones se agotaron en cuestión de horas.
El regreso del artista también tuvo un fuerte componente emocional. En su reencuentro con la ciudad, evocó lugares icónicos como la calle Suipacha, la Recoleta y la calle Florida, además de bares donde escribió algunas de sus canciones. Recuerdos, amores y noches interminables que definió como “un viaje a la luna”, en una conexión profunda con su historia y con su público argentino.
