NACIONALES
22 de abril de 2026
Más de la mitad de los niños en Argentina vive en la pobreza
Un informe de la Universidad Católica Argentina revela que el 53,6% de los menores es pobre en 2025. Aunque el indicador bajó en los últimos años, advierten que se trata de una mejora coyuntural y no estructural.
La pobreza infantil en la Argentina se mantiene en niveles críticos. Según datos de la Universidad Católica Argentina (UCA), el 53,6% de los niños y adolescentes vive en situación de pobreza en 2025, mientras que la indigencia alcanza al 10,7%, configurando un escenario social alarmante.
El relevamiento, correspondiente a la Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA), muestra una leve mejora respecto de años anteriores, aunque desde la universidad advierten que “no se debe confundir una mejora coyuntural con la solución de un problema estructural”. En perspectiva histórica, los niveles actuales siguen por encima de los registrados en 2011, cuando la pobreza infantil alcanzó su punto más bajo en las últimas décadas.
La evolución de los indicadores refleja fuertes vaivenes: tras ubicarse en el 45,2% en 2010, la pobreza descendió en 2011 y 2012, pero volvió a escalar con fuerza en los años posteriores, alcanzando picos del 64% y 65% durante 2020 y 2021. En 2023 marcó un máximo reciente del 62,9%, para luego iniciar un descenso hasta el 53,6% actual.
En paralelo, la indigencia también muestra una tendencia fluctuante, aunque con una leve reducción en el último año, acercándose a niveles similares a los de 2017 y 2018.
El informe además advierte sobre el impacto en las condiciones de vida: el 28,8% de los menores sufrió inseguridad alimentaria en 2025, y un 13,2% la padeció en su forma más severa. En ese contexto, la asistencia alimentaria alcanzó al 64,8% de la población infantil, el nivel más alto desde que se tiene registro, impulsado en parte por políticas como la Tarjeta Alimentar.
En cuanto a las transferencias de ingresos, la cobertura de la Asignación Universal por Hijo llegó al 42,5%, con una leve caída respecto al año anterior. A su vez, casi uno de cada cinco niños dejó de asistir a controles médicos u odontológicos por razones económicas, siendo la salud bucal uno de los aspectos más postergados.
El diagnóstico expone una problemática persistente: si bien algunos indicadores muestran mejoras recientes, las condiciones estructurales que afectan a la infancia en Argentina siguen sin resolverse.
