LOCALES
21 de abril de 2026
La Rioja pone bajo la lupa a la minería y refuerza el control del agua en la cordillera
El Gobierno provincial intensifica el monitoreo hídrico en proyectos mineros y busca garantizar un uso responsable del recurso en zonas sensibles, en medio del debate por el impacto ambiental de la actividad
El gobierno provincial avanza con una estrategia de fuerte control estatal sobre el uso del agua en proyectos de exploración ubicados en la zona cordillerana, con el objetivo de resguardar uno de los recursos más sensibles del territorio.
A través del Ministerio de Agua y Energía, equipos técnicos de la Dirección General de Estudios Hídricos realizaron inspecciones en los proyectos SENDEROS y RIO EX, donde se verificó el cumplimiento de las condiciones establecidas para el uso de agua no potabilizada, autorizada exclusivamente para tareas exploratorias.
El director del área, Rubén Martínez, explicó que los controles son permanentes e incluyen mediciones de caudal, toma de muestras y análisis de parámetros clave como la presencia de metales pesados. “Esto permite generar información de base para el seguimiento ambiental y detectar cualquier alteración en los cursos de agua”, sostuvo.
Los puntos de extracción son superficiales, provenientes de ríos y arroyos de la zona, y el recurso se utiliza principalmente en campamentos y procesos técnicos de perforación. Cada equipo puede demandar entre 4.000 y 5.000 litros de agua no potable, en campañas que se extienden durante varios meses, lo que refuerza la necesidad de controles estrictos.
En paralelo, el Gobierno destaca la implementación de sistemas de tratamiento de residuos como biodigestores y el trabajo articulado con áreas ambientales para el análisis de muestras y la elaboración de mapas hídricos en zonas de difícil acceso, muchas de ellas prácticamente vírgenes.
El despliegue estatal se da en un contexto donde la minería es observada con creciente atención por su impacto ambiental, especialmente en regiones áridas. En ese marco, la Provincia busca posicionarse con un rol activo en la regulación, apostando a compatibilizar el desarrollo productivo con la protección del recurso hídrico.
