DEPORTES
16 de marzo de 2026
Murió Marcelo Araujo, la voz que cambió el relato del fútbol en la televisión argentina

El histórico relator que marcó una época en Fútbol de Primera y luego en Fútbol Para Todos falleció a los 78 años. Su estilo irreverente y sus latiguillos lo convirtieron en una de las figuras más influyentes del periodismo deportivo televisivo.
El periodismo deportivo argentino despide a una de sus voces más emblemáticas. Murió Marcelo Araujo, relator que transformó el modo de narrar el fútbol en televisión y que durante décadas fue protagonista de las transmisiones más importantes del país. Tenía 78 años.
Nacido como Lázaro Jaime Zilberman en el barrio porteño de Villa Crespo, Araujo había sido internado días atrás en el Hospital Italiano de Buenos Aires. Según informó el diario Clarín, no se realizará velatorio.
Su carrera como relator comenzó en 1973, pero alcanzó su mayor reconocimiento en el histórico ciclo televisivo Fútbol de Primera, que condujo entre 1989 y 2004 y que marcó una etapa central en la transmisión del fútbol argentino por televisión.
Durante esos años consolidó una recordada dupla con el comentarista Enrique Macaya Márquez. Juntos protagonizaron algunas de las transmisiones más recordadas del fútbol local, en una etapa en la que el programa dominaba la pantalla y se convertía en cita obligada para los fanáticos.
Araujo también fue una de las caras visibles del ciclo Fútbol Para Todos entre 2009 y 2014, etapa en la que el fútbol regresó a la televisión abierta y volvió a ubicarlo como una de las voces centrales de las transmisiones.
Con un estilo descontracturado y disruptivo, el relator construyó un sello propio que quedó grabado en la memoria colectiva. Sus latiguillos —como “¿Fue penal o estoy crazy, Macaya?” o el recordado “¡Si lo hacés me voy!”— se volvieron parte del folclore futbolero.
Entre sus relatos más recordados aparece el gol de Martín Palermo en el Superclásico del 9 de mayo de 1999 entre Boca Juniors y River Plate, una transmisión que quedó en la historia de la televisión deportiva.
También fue quien popularizó apodos que luego quedaron instalados en el ambiente futbolero, como “Apache” para Carlos Tevez o “Shileno” para Marcelo Salas.
Durante años fue señalado como el “relator del pueblo”. Con su muerte se cierra un capítulo importante del periodismo deportivo argentino y de una forma de contar el fútbol que marcó a generaciones de televidentes.
