INTERNACIONALES
15 de octubre de 2026
Brasil le pone fin a la jornada 6x1: habrá dos días de descanso y 40 horas semanales
Imagen generada con IA.
El Senado brasileño aprobó una reforma constitucional que elimina el esquema de seis días de trabajo por uno de descanso y establece una reducción progresiva de la jornada laboral, sin recortes salariales. La medida obtuvo 75 votos a favor y uno en contra y beneficiaría a millones de trabajadores.
Brasil dio un paso clave en la reforma de su sistema laboral. El Senado aprobó este miércoles 14 de octubre la propuesta que pone fin a la jornada conocida como 6x1, un régimen en el que los empleados trabajan seis días consecutivos y descansan uno.
La iniciativa establece un nuevo esquema de cinco días de trabajo por dos de descanso remunerado, además de reducir la jornada máxima semanal de las actuales 44 a 40 horas, sin disminución de los salarios.
La propuesta recibió un amplio respaldo parlamentario: consiguió 75 votos a favor y uno en contra en las dos votaciones realizadas en el Senado. Tras la aprobación, el texto quedó encaminado hacia su promulgación.
Cómo se aplicará la reducción de la jornada
El cambio no será inmediato, sino que contempla una transición de 14 meses desde la promulgación de la enmienda constitucional.
En una primera etapa, a los 60 días, la jornada máxima semanal se reducirá de 44 a 42 horas y se garantizarán dos días de descanso remunerado. Doce meses después, el límite bajará a 40 horas semanales.
La reforma busca mejorar las condiciones laborales y ampliar el tiempo disponible para el descanso, la vida familiar y las actividades personales. Según estimaciones citadas por la Agencia Brasil, la medida podría beneficiar a 26,8 millones de trabajadores.
Una reforma con impacto en la región
La aprobación se produjo en un contexto de debate regional sobre la reducción de la jornada laboral y la conciliación entre el trabajo y la vida personal.
La iniciativa fue impulsada por el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva y recibió respaldo de legisladores de distintos sectores políticos. Sin embargo, durante el debate también se plantearon inquietudes sobre los costos que la adaptación podría representar para pequeñas empresas.
Con esta decisión, Brasil avanza hacia una modificación de las reglas laborales que busca reducir los días de trabajo consecutivos y garantizar más tiempo de descanso sin afectar los ingresos de los trabajadores alcanzados por la reforma
