LOCALES
5 de octubre de 2026
ESI en La Rioja: 20 años de educación para cuidar y ejercer derechos
A dos décadas de la sanción de la Ley Nacional 26.150, la fecha invita a poner en valor el trabajo de las escuelas riojanas en la promoción del cuidado, el respeto por la diversidad y la prevención de las violencias. El desafío es sostener los avances y fortalecer una educación integral que acompañe a las y los estudiantes.
El 4 de octubre de 2006 marcó un antes y un después en la educación argentina con la sanción de la Ley Nacional 26.150, que estableció el derecho de todas y todos los estudiantes a recibir Educación Sexual Integral (ESI). A 20 años de aquel hito, La Rioja pone en valor el camino recorrido en las escuelas y renueva el compromiso con una educación que promueva el cuidado, la igualdad y el ejercicio de derechos.
La ESI propone una mirada integral que articula aspectos biológicos, psicológicos, sociales, afectivos y éticos. Su abordaje va más allá de una clase o de un contenido específico: se construye diariamente en las aulas, en los vínculos y en las experiencias compartidas por las comunidades educativas.
En ese marco, la Educación Sexual Integral se organiza en cinco ejes fundamentales: cuidar el cuerpo y la salud, valorar la afectividad, reconocer la perspectiva de género, respetar la diversidad y ejercer nuestros derechos. Estos principios orientan las prácticas pedagógicas y aportan herramientas para acompañar las trayectorias escolares, fortalecer la convivencia y construir vínculos respetuosos.
A través de la ESI, las y los estudiantes pueden acceder a información confiable para conocer y cuidar su cuerpo, expresar emociones, reconocer límites, pedir ayuda y tomar decisiones. También permite cuestionar estereotipos, respetar las diferencias y prevenir situaciones de violencia, tanto dentro como fuera del ámbito escolar.
La escuela, un espacio clave para garantizar derechos
Las instituciones educativas cumplen un papel central en el acceso igualitario a la Educación Sexual Integral. Son espacios donde surgen preguntas, se comparten experiencias y se generan oportunidades para reflexionar sobre los vínculos, las emociones y el respeto por los demás.
Desde esta perspectiva, educar integralmente implica escuchar y acompañar a las y los estudiantes, brindar información adecuada y promover entornos en los que cada persona pueda desarrollarse con respeto y libertad.
El recorrido de estas dos décadas también pone en relieve el trabajo cotidiano de docentes, equipos directivos, preceptores, referentes y comunidades educativas, que sostienen la implementación de la ESI en las instituciones. Las inquietudes, experiencias y propuestas de las y los estudiantes forman parte de este proceso y contribuyen a construir una escuela que escucha y acompaña.
Los desafíos a 20 años de la ley
A lo largo de estos años, la implementación de la ESI estuvo atravesada por aprendizajes, debates y procesos de formación docente. La conmemoración representa una oportunidad para reconocer los avances, revisar las experiencias y profundizar las acciones destinadas a garantizar este derecho en las escuelas.
Además de la Ley Nacional 26.150, la Resolución N.º 340/18 del Consejo Federal de Educación consolidó los cinco ejes conceptuales que orientan su abordaje integral, fortaleciendo el marco pedagógico para su implementación.
A 20 años de la sanción de la ley, La Rioja reafirma la importancia de sostener una Educación Sexual Integral que acompañe las trayectorias educativas, amplíe las herramientas para el cuidado y contribuya a construir escuelas más inclusivas, respetuosas y libres de violencias.