DEPORTES
9 de septiembre de 2026
Jugó su partido 100 y se despidió entre lágrimas: la conmovedora historia de Jai Arrow
El rugbier australiano, de 31 años, fue diagnosticado con ELA y tuvo que ponerle fin a su carrera profesional. Con un permiso especial, logró cumplir el sueño de llegar a los 100 partidos con South Sydney Rabbitohs ante más de 40.000 personas.
Jai Arrow vivió una de las despedidas más emocionantes del rugby australiano. A los 31 años y después de ser diagnosticado con Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), el jugador pudo disputar su partido número 100 con South Sydney Rabbitohs y cerrar su carrera profesional rodeado de compañeros, rivales, familiares y más de 40.000 hinchas.
El diagnóstico llegó en mayo, cuando Arrow atravesaba uno de los mejores momentos de su carrera y se encontraba a solamente dos partidos de alcanzar el centenar de presentaciones con los Rabbitohs. La enfermedad, que afecta las neuronas motoras y no tiene cura, lo obligó a anunciar su retiro.
Sin embargo, su club pidió una autorización especial a la National Rugby League (NRL) para que pudiera cumplir el objetivo que le había quedado pendiente. Con el respaldo de sus rivales y la aprobación de la liga, Arrow fue habilitado para regresar como jugador extra en los dos últimos encuentros de la temporada regular.
La despedida definitiva ocurrió en el Allianz Stadium de Sídney, donde South Sydney enfrentó a Sydney Roosters. Más de 40.000 personas fueron testigos de un momento que trascendió lo deportivo.
Arrow ingresó al campo de juego acompañado por sus compañeros, su esposa Berina y su pequeña hija Ayla. Las tribunas se pusieron de pie y entonaron canciones como “You'll Never Walk Alone” y “Stand By Me”, mientras el rugbier avanzaba visiblemente emocionado.
El homenaje también incluyó un pasillo formado por sus compañeros y figuras históricas de los Rabbitohs. Incluso los jugadores del equipo rival se sumaron al reconocimiento, en una muestra de respeto que dejó en segundo plano la tradicional rivalidad.
Arrow permaneció apenas unos segundos en cancha después del inicio del partido y luego fue reemplazado. El encuentro terminó con una contundente victoria de South Sydney por 50-20, pero el resultado quedó relegado ante la magnitud del momento vivido en el estadio.
Tras el partido, el rugbier fue reconocido como el “jugador del partido”. Con lágrimas y acompañado por su familia y sus compañeros, cerró una carrera en la que disputó 178 encuentros en la NRL y pasó por Brisbane Broncos, Gold Coast Titans, Queensland Maroons y South Sydney Rabbitohs.
“No temo lo que tenga que venir, lucharé hasta la muerte”, expresó Arrow durante su despedida, dejando una frase que sintetizó el espíritu con el que decidió afrontar esta nueva etapa de su vida.
La historia de Jai Arrow conmovió al mundo del rugby no solo por su retiro anticipado, sino por la manera en que sus compañeros, rivales y miles de hinchas decidieron acompañarlo en el cierre de una etapa que quedará marcada mucho más allá de las estadísticas.
