NACIONALES
14 de abril de 2026
Caso Ángel: dictan prisión preventiva para la madre y el padrastro acusados del homicidio
La Justicia ordenó seis meses de detención para los imputados por la muerte del niño en Comodoro Rivadavia. El fallo se basó en riesgos de fuga y posible entorpecimiento de la investigación.
El juez Alejandro Solís dispuso seis meses de prisión preventiva para Mariela Altamirano y Michel González, acusados por el homicidio de Ángel López en la ciudad de Comodoro Rivadavia. La medida fue adoptada durante la audiencia de control de detención, tras considerar la existencia de riesgos procesales que podrían afectar el avance de la causa.
Luego de más de dos horas de audiencia, el magistrado sostuvo que existen elementos suficientes para afirmar, en esta etapa del proceso, que las lesiones que presentaba el menor no fueron producto de un hecho accidental. En ese sentido, remarcó que ambos imputados estaban a cargo del cuidado del niño al momento de los hechos.
De acuerdo a lo informado a la Agencia Noticias Argentinas, González fue imputado por el delito de homicidio simple, mientras que Altamirano enfrenta una acusación por homicidio agravado por el vínculo, en concurso con omisión.
El fiscal de la causa, Facundo Oribones, se refirió a una de las declaraciones más controvertidas de la audiencia, brindada por la defensora de los acusados. “Mencionó que los 20 golpes en la cabeza eran compatibles con coscorrones”, señaló, en relación a la estrategia de la defensa.
Además, el representante del Ministerio Público indicó que se investiga si el padrastro del menor tenía conocimientos en artes marciales, un dato que podría ser relevante para la reconstrucción de los hechos.
“Tenemos el objetivo de culminar la investigación en estos seis meses de plazo que impuso el juez”, afirmó Oribones al término de la audiencia.
Durante su declaración, González aseguró junto a Altamirano que ambos son inocentes y expresó: “También queremos saber qué pasó”.
En el cierre de la audiencia, Luis López, padre del niño, increpó a los detenidos y los acusó a los gritos de ser “asesinos”, en un momento de fuerte tensión emocional dentro de la sala.

