NACIONALES
7 de abril de 2026
"El gobierno propicia un apagón meteorológico"
El ocurrente cartel que mostró uno de los trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional.
Trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional y especialistas climatológicos advierten que la reducción de personal y de estaciones compromete la capacidad de anticipar fenómenos. Aseguran que estos recortes generarán grandes perjuicios en la producción y en la vida cotidiana.
La delegada de ATE en el Servicio Meteorológico Nacional, Silvina Romano, aseguró que “si avanzan los despidos, los profesionales no van a poder producir información. Y el resultado va a ser un apagón meteorológico”, añadiendo que "en el organismo, donde avanza un plan de reducción de personal que podría afectar a más de 200 trabajadores sobre una dotación de 787. En dos años destruyó 63.000 empleos públicos y para 2026 se propuso reducir el 10% de todo el sector (entre 5.000 y 6.000 puestos)".
Al ser consultada sobre ¿qué implica, en la práctica, un servicio meteorológico debilitado?, la sindicalista mencionó que "serán menos datos en tiempo real, menos estaciones operativas y menor capacidad de anticipar eventos. En un aeropuerto, por ejemplo, un despegue podría depender de información incompleta sobre viento o visibilidad. En el campo, un productor podría decidir sembrar o fumigar sin conocer con precisión las condiciones que afectan su cosecha. En una ciudad, una alerta podría llegar tarde o no emitirse".
"El SMN produce y distribuye información clave para la aviación, el agro, la energía y la gestión de emergencias. También sostiene el sistema de alertas tempranas ante tormentas, olas de calor o inundaciones", remarcó Romano y agregó que “es un servicio que muchas veces no se ve, pero se usa todo el tiempo, por eso la pérdida de personal impacta directamente en esa cadena. Es decir, menos observadores implica menos datos, y menos datos reducen la calidad de los pronósticos".
Las consecuencias combinan riesgos cotidianos y efectos económicos. “Un vuelo sin información sobre el estado del tiempo o de las pistas no debería salir por razones de seguridad”, advirtió Romano. A la vez, remarcó que el agro depende de esos reportes para planificar. “El pequeño productor necesita del Servicio para manejar sus cultivos”, sostuvo. Lo mismo ocurre con sectores como la energía o la construcción, que utilizan proyecciones meteorológicas para definir operaciones.
El Centro Argentino de Meteorólogos (CAM) advirtió que un recorte de esa magnitud podría derivar en un “colapso operativo”. La preocupación está puesta en la red de observación, base de todos los pronósticos. “Podría dejar a ciegas a gran parte del territorio”, señaló su presidenta, Carla Gulizia, al describir el efecto de perder estaciones en distintas regiones.
Un comunicado del cuerpo de delegados de ATE en el SMN plantea un escenario similar, con cierre de estaciones, menor cobertura territorial y dificultades para sostener servicios esenciales. Entre los puntos críticos mencionan la seguridad aérea –por la falta de datos en tiempo real–, la emisión de alertas tempranas y el seguimiento de fenómenos extremos. También advierten sobre el impacto en zonas donde el organismo es la única fuente de medición meteorológica.
